Antiinflamatorio y Antialérgico para perros y gatos. Tratamiento en desórdenes de hipersensibilidad como estados de shock; terapia de enfermedades inmunes como por ejemplo pénfigo; casos graves de dermatitis y lupus eritematoso sistémico; desórdenes musculo-esqueléticos; alergias e hipoadrenocorticismo.
Venta bajo receta médico veterinaria.
Características
Composición
Cada comprimido contiene:<br> Dexametasona………………0,25 mg<br> Excipientes c.s.p……………1 comprimido<br>
Indicaciones de uso
Tratamiento en desórdenes de hipersensibilidad como estados de shock; terapia de enfermedades inmunes como por ejemplo pénfigo; casos graves de dermatitis y lupus eritematoso sistémico; desórdenes musculo esqueléticos; alergias e hipoadrenocorticismo.
Especies de destino
Perros y gatos.
Vía de administración
Oral.
Dosis
Antinflamatorio – Antialérgico:
Perros: 1 a 4 comprimidos (0,25 a 1 mg) al día, por 7 días
Gatos: ½ a 2 comprimidos (0,125 a 0,5 mg) al día, por 7 días.
Contraindicaciones
No usar en hembras gestantes.
No usar en pacientes con úlcera gástrica y duodenal.
No usar en pacientes con úlcera corneal.
No usar en pacientes con Diabetes Mellitus o con Síndrome de Cushing.
Efectos adversos y reacciones adversas
Puede causar polifagia, poliuria y polidipsia, retrasar la cicatrización de heridas, debilitar la resistencia a infecciones o agravar las ya existentes. En tratamientos prolongados puede causar hiperadrenocorticismo iatrogénico (Síndrome de Cushing), con pérdida de masa muscular, debilidad, ganancia de peso con redistribución grasa, osteoporosis y úlceras.
Interacciones
La administración concomitante con Anfotericina B o diuréticos caliuréticos (Furosemida, tiacidas) pueden causar hipokalemia.
Cuando ambas drogas se emplean conjuntamente con glucósidos digitálicos, puede aumentar la posibilidad de toxicidad si se genera hipokalemia.
Dexametasona puede reducir los niveles sanguíneos de salicilatos.
Los requerimientos insulínicos pueden incrementar en pacientes que reciben Dexametasona.
La Fenitoína, Fenobarbital y Rifampicina pueden aumentar el metabolismo de glucocorticoides.
La administración concomitante con Ciclosporina puede incrementar los niveles sanguíneos de ambas drogas, con inhibición mutua del metabolismo hepático.
La administración concomitante con drogas ulcerogénicas (por ejemplo, antiinflamatorios no esteroidales) puede incrementar el riesgo de ulceración gastrointestinal.
Los pacientes tratados con corticoesteroides en dosis inmunosupresoras no deberían recibir vacunas a virus vivos atenuados, pueden potenciar la replicación viral.